Tras el aluvión de Las Condes, estudiantes de Psicología UC apoyan la realización de catastro de necesidades

5 de Noviembre 2026

Realizar un catastro de las principales necesidades en las zonas afectadas por el aluvión del 8 de octubre en San Carlos de Apoquindo fue la tarea que asumieron los 11 estudiantes de la EPUC. La intervención puerta a puerta permitió identificar requerimientos de apoyo psicológico, proporcionar estrategias de regulación emocional y herramientas para el manejo de la ansiedad, además de orientación sobre los servicios de atención psicológica a los que se puede acceder a través de la Municipalidad.

La emergencia provocada por el aluvión del 8 de octubre en San Carlos de Apoquindo no solo provocó daños materiales en las familias afectadas. Así lo reveló el Catastro de necesidades que levantaron 11 estudiantes de segundo y cuarto año de Psicología UC que se desplegaron en la zona.

La intervención, desarrollada a solicitud de la Municipalidad de Las Condes los días sábado 17 y domingo 18 de octubre, permitió levantar información respecto de las principales necesidades tras la emergencia, para que las autoridades pudieran canalizar la ayuda necesaria.

Se realizaron labores psicoeducativas, entregando información sobre las manifestaciones psicológicas y físicas que pueden presentarse tras vivir una situación de estas características y, a través de folletería digital, se orientó a los residentes sobre las señales que indican que es necesario pedir ayuda especializada.

Asimismo, los estudiantes voluntarios proporcionaron herramientas de regulación emocional y manejo de la ansiedad, junto con material sobre técnicas de grounding y respiración de cuatro tiempos y orientación sobre los recursos municipales disponibles para ayudarles en la emergencia.

Psicología en terreno

“El primer desafío fue organizar rápido a los voluntarios y el material de apoyo. El aluvión había ocurrido solo una semana antes, así que tuvimos que ponernos en acción de inmediato. La respuesta de los estudiantes fue muy positiva. Tampoco teníamos total claridad sobre el escenario que íbamos a encontrar, pero fuimos preparados para seguir las indicaciones del municipio, que nos guió muy bien en cada paso”, señala Javiera Castañeda, psicóloga y magíster en Psicología de la Salud de la UC a cargo de la intervención.

De acuerdo a la profesional, uno de los principales retos fue ajustarse a los tiempos de las familias y acompañarlas mientras seguían trabajando. “También notamos que la mayoría de los vecinos no pedía apoyo psicológico para sí mismos, sino que decían que otros vecinos estaban en peores condiciones. Cuando sí pedían apoyo psicológico, solía ser para algún familiar, sobre todo personas mayores y niños”, afirma.

Una experiencia que fue valorada no solo por la comunidad, sino que también por los estudiantes que participaron en ella. “La teoría y la práctica son muy distintas, especialmente cuando uno tiene que enfrentarse a situaciones reales y aprender cómo responder ante ellas. Entonces, creo que ésta fue una oportunidad para desarrollar aprendizajes que no necesariamente se adquieren desde la teoría, como las habilidades blandas, además de la importancia de estar presente para el otro. Asimismo, es importante porque fue una oportunidad para reconocer las desigualdades y brechas sociales que existen en nuestro país y la deuda que tenemos, como futuros profesionales de contribuir a reducirlas”, señala Sofía Varas, estudiante de segundo año de la carrera.

Tras la intervención, que les permitió conocer otras áreas en las que interviene la psicología y ver cómo lo que aprenden en la carrera se puede aplicar en diferentes contextos, Javiera destaca el apoyo que tuvieron de parte de los distintos profesionales que les acompañaron. “Nos ayudaron a dejar atrás esos nervios iniciales y nos enseñaron cómo enfrentar este tipo de experiencias. Creo que la confianza que depositaron en cada uno de los voluntarios fue fundamental para desenvolvernos con mayor seguridad y dejar de lado esa ansiedad inicial”, comenta.