Psicología UC apuesta por la realidad virtual para el entrenamiento clínico de estudiantes
La iniciativa, liderada por la académica Candice Fischer, utiliza realidad virtual con actores y actrices reales para recrear escenarios clínicos de alta intensidad emocional en un ambiente seguro. El proyecto busca mejorar el aprendizaje de habilidades terapéuticas y estudiar el impacto emocional y fisiológico que estas experiencias generan en estudiantes de Psicología.

Una innovadora metodología de formación clínica, basada en realidad virtual inmersiva, es la apuesta de la Escuela de Psicología UC. El proyecto, dirigido por la profesora Candice Fischer, contempla la creación de cápsulas audiovisuales en 360° protagonizadas por actores y actrices que interpretan a pacientes simulados, permitiendo a estudiantes enfrentar situaciones clínicas complejas en un entorno seguro y controlado.
La iniciativa, que combina innovación tecnológica e investigación aplicada, considera dos grandes etapas. La primera consiste en desarrollar más de 45 cápsulas de realidad virtual, en las que se recrean distintas experiencias terapéuticas, caracterizadas por altos niveles de carga emocional. Y luego, una segunda etapa de evaluación y selección de las escenas que serán utilizadas en un estudio destinado a medir el impacto que tiene la meditación de mindfulness en la regulación emocional o el nivel de estrés que genera el ver estas cápsulas, de alta intensidad emocional.
“Hoy en día, donde existe una amplia gana de universidades y de formación de terapeutas de muy distinta calidad, y donde la mayoría de las metodologías son expositivas y teóricas, resulta fundamental desarrollar nuevas metodologías de formación de habilidades prácticas, que permitan a los estudiantes simular escenas clínicas difíciles y de alta intensidad emocional, en un ambiente seguro y contenido”, explica Fischer.
El proyecto, que implicó la utilización de tecnología de vanguardia para la grabación de los videos en 360 grados, actualmente se encuentra en la fase de selección y evaluación de las cápsulas que formarán parte de la etapa final de la iniciativa. Para ello, estudiantes y ex alumnos de la Escuela fueron invitados a experimentar la simulación de estos registros, utilizando anteojos de realidad virtual. Jornadas de prueba en las que han evaluado el realismo, impacto emocional y verosimilitud de las situaciones representadas.
Aprendizaje cercano a la práctica real

En un escenario en el que gran parte de la formación de terapeutas continúa centrándose en metodologías expositivas y teóricas, herramientas como la realidad virtual representan una oportunidad real para acercar a los estudiantes a experiencias más cercanas al ejercicio profesional.
“Los estudiantes se ven sometidos a situaciones de alta desregulación e intensidad emocional, pero en un espacio seguro y contenido, en el que pueden practicar el reconocimiento emocional, tanto del paciente como de ellos mismos, favoreciendo el aprendizaje de habilidades clínicas aplicadas a estas situaciones”, destaca la académica.
Una revolución tecnológica y de metodología de enseñanza, que no solo ofrece un escenario realista y cercano a una atención real, sin exponer a los pacientes; también permite disminuir la ansiedad asociada a los primeros encuentros clínicos de los futuros y futuras psicoterapeutas. “Es de gran ayuda, porque permite vislumbrar lo que viviremos una vez que salgamos al mundo profesional. Más allá de que tengamos una formación teórica sólida, el conocer los posibles escenarios a los que podríamos vernos expuestos, de una manera tan realista, pero a la vez segura, se agradece”, dice María Ignacia Walte, estudiante de 5° año de psicología en la UC.
Quienes han participado en estas pruebas también destacan el potencial de la herramienta para complementar la formación tradicional, y coinciden en que la inmersión e interacción con personajes interpretados por personas reales aumenta significativamente la sensación de realismo. Emociones como el llanto, la frustración, la rabia o la agresividad fueron percibidas como experiencias intensas y cercanas a las que podrían encontrarse en una consulta psicológica.“Sentí las situaciones bastante reales. Poder ver al paciente, sus movimientos, cómo te mira a los ojos y cómo se desplazan por la sala, hace que uno realmente se sienta dentro del espacio clínico”, comentó Pablo Farías, alumno de 5° año.
Una apuesta pionera

Si bien existen experiencias internacionales de realidad virtual aplicada a contextos clínicos, muchas de ellas utilizan avatares digitales. El proyecto desarrollado en la UC busca diferenciarse mediante el uso de actores reales y escenarios diseñados para reproducir, con mayor fidelidad, las dinámicas emocionales presentes en la práctica terapéutica. “Estamos llevando la delantera en el desarrollo de esta metodología innovadora, que esperamos implementar posteriormente en los cursos de pregrado de nuestra escuela”, afirma Fischer.
Para Pablo Farías, estudiantes de 5° año de la carrera, el uso de estas nuevas tecnologías representa una oportunidad importante al entregar más herramientas para enfrentarse a la práctica clínica. “Creo que es un avance importante que consolida aún más el trabajo realizado en la escuela. Y, en lo personal, me parece fundamental darle espacio a este tipo de formaciones no tradicionales; ya que, si bien no sabemos aún todo el alcance que pueda tener, tener el uso de la tecnología a disposición de la educación y el aprendizaje sin duda abre una puerta para seguir avanzando en la formación de mejores profesionales”, afirma.
Candice Fischer destaca que este tipo de iniciativas responde a los desafíos de una formación profesional cada vez más compleja, donde el uso de nuevas tecnologías puede transformarse en una herramienta clave para preparar a futuros psicólogos. “No queremos que los estudiantes enfrenten por primera vez situaciones de alta desregulación emocional directamente con pacientes reales. Queremos que lleguen mejor preparados, con experiencias previas que les permitan actuar con mayor confianza y sensibilidad clínica”, concluye.
La última fase del proyecto contempla una investigación que analizará las reacciones fisiológicas de estudiantes frente a estas experiencias inmersivas. El estudio medirá indicadores del sistema parasimpático mientras los participantes observan escenas clínicas de alta intensidad emocional, especialmente relacionadas con emociones como la tristeza y la ira.
Con esta iniciativa, la Escuela de Psicología UC busca consolidar una formación que combine excelencia académica, innovación tecnológica y experiencias de aprendizaje cada vez más cercanas a la realidad profesional.