Académica de Psicología UC estudia la empatía adolescente con metodología inédita en Chile

16 de Abril 2026

Por primera vez una aplicación móvil permitió seguir por 30 días cómo adolescentes chilenos, de distintos contextos escolares, viven la empatía en sus relaciones cotidianas. El estudio, liderado en nuestro país por la profesora de Psicología UC, Paula Luengo, forma parte de una investigación internacional financiada por la Templeton Foundation.

¿Cómo se manifiesta la empatía en la vida diaria de los adolescentes chilenos? ¿Con quiénes son más empáticos y qué factores la favorecen o la obstaculizan? Estas son algunas de las preguntas que busca responder un innovador estudio internacional liderado en Chile por la académica de Psicología UC, Paula Luengo Kanacri.

La principal novedad de la investigación, desarrollada en colaboración con la Universidad de Glasgow (Escocia) y otras universidades del mundo, fue el uso de una aplicación móvil que permitió a unos 170 adolescentes, de 13 a 16 años, autorreportar diariamente sus experiencias de empatía y los conflictos relacionales que enfrentaban en su rutina. “Gran parte de los estudios sobre empatía se han hecho con instrumentos poco sensibles a la cultura y a las edades del desarrollo. La empatía se mide muchas veces fuera de la vida cotidiana, cuando en realidad se construye y se pone a prueba día a día”, explica la profesora de la EPUC y directora de ProCivico.

El proyecto, que surge a partir de una invitación del académico David Landy de la Universidad de Glasgow, para postular a un fondo internacional de la Templeton Foundation, busca estudiar cómo la empatía, una habilidad clave para la cohesión social, se expresa y se puede medir, considerando contextos culturales diversos y distintas etapas del desarrollo, con especial foco en la adolescencia.

Habilidad clave

Estudiar la empatía no es solo un ejercicio teórico. De acuerdo a la profesora Paula Luengo, los altos niveles de aislamiento social, polarización, intolerancia y problemas de salud mental en adolescentes están profundamente conectados con la dificultad de establecer vínculos significativos. “La empatía es el puente entre el yo y el otro”, enfatiza.

En ese sentido, comprender cuándo y cómo surge o se interrumpe la empatía puede ser clave para diseñar intervenciones educativas preventivas. “Lo que se construye en la adolescencia tiende a consolidarse en la adultez. Adolescentes empáticos tienen más probabilidades de convertirse en adultos empáticos, cooperativos y menos aislados”, explica.

De ahí la relevancia de que Chile participe del estudio que también se desarrolla en Escocia, Italia, Estados Unidos, Nueva Zelandia y China. “Que Chile esté presente es muy significativo. Es el único país latinoamercano participante. Somos un país con altos índices de desigualdad, y eso nos permite analizar de manera más profunda hacia quiénes dirigimos nuestra empatía y cómo influyen el contexto escolar y familiar”, afirma Luengo.

La adolescencia, una etapa clave

Uno de los principales desafíos del estudio, que publicará sus primeros resultados en los próximos meses, fue captar la empatía tal y como ocurre en la vida diaria. “Ver cuándo aparece, cuándo se interrumpe y qué la dificulta. También queríamos saber si los adolescentes ejercen empatía solo con quienes son similares a ellos o si logran cruzar fronteras de grupo, como diferencias sociales, culturales o migratorias”, comenta.

En ese sentido, afirma que la investigación es una oportunidad para observar patrones claves sobre el desarrollo de la empatía en la adolescencia. Una etapa que la psicología del desarrollo considera como un segundo momento crítico, donde hay más flexibilidad a nivel cerebral. “Por eso trabajamos tanto en la adolescencia, porque es como una segunda oportunidad en la vida. Aquello que, por distintos motivos, quizá no se construyó en la primera infancia, se puede reconstruir o redireccionar en la adolescencia. Y eso es mucho más probable que esté a la base de un adulto cooperativo, empático, más conectado con los demás, menos aislado, menos retirado”, explica.

Los colegios que participaron son dos establecimientos municipales de la Región Metropolitana, uno en Providencia y otro en Quilicura, seleccionados por su heterogeneidad social, y así contar con una muestra sociodemográficamente diversa. Durante la investigación, algunos adolescentes recibieron mensajes breves que los invitaban a “ser más empáticos” durante el día, de manera de evaluar si este tipo de estímulos, similares a los que circulan en redes sociales, pueden tener un efecto concreto en las conductas empáticas.

En el proyecto, que también ha tenido un fuerte componente formativo, participaron estudiantes de pregrado y postgrado de Psicología, varios de ellos a través del Fondo de Investigación para Estudiantes de Pregrado (IPRE), además de tesis y prácticas de investigación.

A esto se suman actividades de vinculación con las comunidades educativas, como ferias escolares sobre empatía y convivencia, que reforzaron el trabajo colaborativo entre la universidad y los colegios participantes. “Este tipo de investigación no sería posible sin el apoyo institucional y sin el compromiso de los estudiantes y las comunidades escolares. Estudiar la empatía hoy es una apuesta por relaciones sociales más sanas mañana”, concluye la académica.