Académica Marigen Narea presenta resultados de estudio “Mil Primeros Días”: investigación revela avances y brechas en el desarrollo de niños y niñas al iniciar la etapa escolar
La quinta ola de la investigación muestra un panorama heterogéneo al inicio de la etapa escolar: mientras la mayoría de los niños y niñas presenta resultados favorables en distintas dimensiones del desarrollo, persisten brechas asociadas al ausentismo escolar, a las habilidades iniciales de lectura y matemáticas y el bienestar de los cuidadores. Los resultados fueron presentados en el seminario internacional “Más allá de los primeros mil días: desarrollo infantil temprano, desigualdad y desafíos para las políticas públicas”, organizado por el Centro de Justicia Educacional y financiado por el proyecto Fondecyt Regular 1240993, que además contó con la participación de la invitada internacional Milagros Nores.
La académica de la Escuela de Psicología UC e investigadora principal del Centro de Justicia Educacional, Marigen Narea, presentó los principales resultados de la quinta ola del estudio longitudinal “Mil Primeros Días”, iniciativa que tiene por objetivo caracterizar las trayectorias de cuidado y desarrollo de niños y niñas, y analizar cómo estas se relacionan con su desarrollo cognitivo, socioemocional y de lenguaje.
La exposición se realizó en el marco del seminario internacional “Más allá de los primeros mil días: desarrollo infantil temprano, desigualdad y desafíos para las políticas públicas”, organizado por el Centro de Justicia Educacional. En la instancia, la académica presentó los principales resultados de la quinta ola del estudio, que analizó cómo niños y niñas enfrentan la transición de la educación parvularia a la educación escolar.
“Evaluamos el nivel socioeconómico, la educación, el trabajo y las redes de apoyo de las familias. Evaluamos el bienestar y la salud mental de los cuidadores, porque veíamos que era un tema importante”, comentó sobre el trabajo.
“Medimos directamente el desarrollo de los niños. Queríamos medir de la manera más integral posible su desarrollo cognitivo, socioemocional y de lenguaje. Medir cuánto fueron creciendo en función ejecutiva”, agregó sobre la investigación, en la que participaron especialistas de diversas disciplinas que, según dijo, tuvieron siempre la “convicción” de que el trabajo era importante “no solo para la academia, sino para la vida de los niños y niñas”.
Principales hallazgos
Los resultados presentados corresponden al periodo comprendido entre agosto de 2024 y marzo de 2025, y evidencian una importante heterogeneidad en la preparación para la educación escolar. Un 99,4% de los niños y niñas se encontraba matriculado en kínder o primero básico, mientras que un 31% registró ausentismo grave, una situación que constituye una señal de alerta para sus trayectorias educativas.
En ese contexto, los cuidadores reportaron que dos tercios de los niños son capaces de leer y que reconocen, en promedio, 20 letras del abecedario. No obstante, las evaluaciones directas mostraron rezagos respecto de la edad esperada en la identificación de letras y palabras, así como en razonamiento matemático.
En contraste, los resultados en habilidades cognitivas generales, como memoria de trabajo y razonamiento, se acercan más a lo esperado. “Tenemos niños que partieron con muchos problemas y fueron disminuyendo. Otros que se mantienen en el tiempo. Pero la gran mayoría, el 83%, son niños resilientes que no presentan problemas”, explicó la investigadora. De hecho, en vocabulario receptivo, los puntajes son similares o incluso superiores a los observados en la población nacional.

En el ámbito socioemocional, la mayoría de los niños se ubica en rangos normales, aunque un 16% presenta indicadores en rango clínico y otro 16% en rango de riesgo, especialmente en problemas de internalización, como ansiedad o retraimiento. Las dificultades se concentran en familias con un menor nivel educativo, donde se observaron altos niveles de estrés y depresión en los cuidadores. “En cada ronda, en cada visita a los hogares, nos dimos cuenta de que la salud mental de los cuidadores afecta lo que hacen, lo que no hacen y finalmente impacta en los niños”, afirmó.
En ese sentido, Marigen Narea explicó que, en este contexto, contar con una red de apoyo es fundamental para favorecer el bienestar y la salud mental. “En un estudio que hicimos sobre cuarentenas durante la pandemia, nos dimos cuenta de que aquellas madres que tuvieron acceso a áreas verdes bajaron sus niveles de hostilidad. Es decir, el ambiente, el barrio, las redes, pueden afectar el bienestar de las madres”, recordó.
Los resultados dan cuenta de la necesidad de fortalecer la articulación entre la educación parvularia y la educación básica, abordar tempranamente el ausentismo escolar y reforzar la estimulación en lectura y matemáticas, entre otras prioridades.
“Lo que hemos hecho en este estudio es tratar de entender qué necesita una niña, un niño, para desarrollar todo su potencial. Ser lo que quiere ser y no lo que puede ser”, afirmó la académica al finalizar su presentación. Te invitamos a revisar íntegramente el estudio y sus resultados aquí.