Patricio Cumsille y 30 años de trayectoria en la UC: “Me gratifica ver cómo mis estudiantes siguen contribuyendo desde sus propias carreras”
El académico recibió un merecido reconocimiento de la Universidad luego de tres décadas de trayectoria académica marcadas por la investigación rigurosa, la formación de nuevas generaciones y un profundo compromiso por el desarrollo de la disciplina. Mientras que para él esto “sólo da cuenta del paso del tiempo”, para la comunidad universitaria es un justo homenaje a quien ha sido parte fundamental para transformar la EPUC en la institución que lidera la formación de psicólogos y psicólogas en el país.

Cuando Patricio Cumsille ingresó a estudiar psicología en la Universidad Católica en 1978, nunca imaginó que su relación con la institución se extendería por casi medio siglo. Un vínculo que comenzó en su época de estudiante y que perdura hasta el día de hoy, que cumple treinta años de carrera académica.
“Si bien siempre tuve un interés por la psicología, nunca imaginé dedicarme a la academia ni a la investigación, en absoluto”, confiesa. Sin embargo, ese caminó comenzó a tomar forma gracias a la influencia de Erika Himmel y Sergio Maltes. Grandes maestros con los que trabajó como ayudante de docencia e investigación”.
Desde entonces, Cumsille no solo ha sido testigo de la transformación de la Escuela en la cual se formó, sino que ha sido un actor importante para transformarla en la institución que lidera la formación de psicólogos y psicólogas en el país.
“Cuando yo entré era una escuela más centrada en la formación profesional. Se hacía investigación, pero poquita, y no había ningún programa de posgrado”, señala el doctor en Human Development and Family Studies de la Universidad del Estado de Pennsylvania, y Magíster en Family and Community Development de la Universidad de Maryland.
“La evolución más importante fue el desarrollo de la investigación y la creación de los programas de posgrado. Es un cambio sideral en comparación con lo que era cuando yo entré. Era una escuela más enfocada en la formación profesional, aunque paradójicamente el currículum de entonces tenía mucho más cursos de formación metodológica que el actual”, dice quien vivió ese crecimiento desde dentro, colaborando con la implementación del magíster y posteriormente observando el surgimiento y consolidación del Doctorado en Psicología.
Una carrera dedicada a la formación
Aunque su trabajo investigativo se ha concentrado principalmente en el desarrollo adolescente, la autonomía y las relaciones entre padres e hijos, Cumsille reconoce que la etapa actual de su carrera está definida por otra prioridad. “Fuertemente, lo que me motiva hoy es la formación. Me gusta mucho el trabajo con estudiantes de posgrado y apoyar a colegas jóvenes”, afirma.
Tanto es así que cuando se le pregunta por aquello que más orgullo le genera de su trayectoria, no duda. “De lo que me siento más orgulloso es del trabajo que he hecho con mis estudiantes (…) cuando veo a personas con las que trabajé desarrollando sus carreras, haciendo contribuciones importantes y teniendo éxito, es lejos lo que más me gratifica”, afirma.
En la actualidad, muchos de los estudiantes que formó son sus colegas y quienes son responsables de formar a las nuevas generaciones de psicólogos y psicólogas de la EPUC. “Para mí es un orgullo trabajar con ellos. Es gratificante ver cómo han desarrollado sus carreras, expandiendo sus habilidades y generando nuevo conocimiento científico”.
El valor de pertenecer a una comunidad

Para el académico, que fue reconocido por sus pares con el Premio a la Trayectoria Investigativa de la Sociedad Científica de Psicología de Chile (SCP) el año 2024, este nuevo hito en su carrera no está en el número de años. “Para mí lo valioso es haberme mantenido siendo parte de una comunidad y sentir que todavía puedo contribuir a ella”.
Un grupo humano que también forma parte de su historia personal. “Por supuesto que la Universidad, y en particular la escuela, tiene un significado especial para mí. Aquí no solo me formé, desarrollé mi carrera y contribuí a la formación de psicólogos y psicólogas. Es el lugar donde conocí a Loreto, quien fue mi esposa durante 38 años”.
Mirando hacia el futuro
En un contexto marcado por transformaciones aceleradas, como la irrupción de la inteligencia artificial y el impacto que ésta puede tener en la educación y la investigación, reconoce que hoy existen más preguntas que respuestas. “Es un desafío gigante en el tema de la formación. Tal vez por viejo me resistí harto tiempo al tema. Ahora pienso que hay que incorporar estas herramientas, pero para usarlas bien, es necesario tener conocimiento y ser capaz de evaluar críticamente lo que entregan”, plantea.
Respecto a cuál quiere que sea la próxima etapa de su recorrido profesional, luego de recibir este nuevo reconocimiento, Cumsille dice no tener deudas pendientes con su carrera. “No quedó ningún gran paper por hacer, o gran pregunta por responder. Por eso hoy, lo que me gustaría es seguir haciendo lo que estoy haciendo en términos de formación de estudiantes y de colaborar, en lo que pueda, con mis colegas más jóvenes. Eso es, lejos, lo que más me motiva”. Una vocación que ha sido reconocida por la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado, que el año 2025 le otorgó el Premio a la Excelencia en Dirección de Tesis Doctorales en el área de Artes, Humanidades y Ciencias Sociales.
Sin duda, una trayectoria que destaca no solo desde los logros personales, publicaciones y proyectos adjudicados; también desde las personas que ha ayudado a formar y el sentido de pertenencia a una comunidad que le ha acompañado gran parte de su vida.