“Salud Mental y Universidad: para leer en caso de emergencia”, el texto que reflexiona sobre cómo la UC enfrentó la pandemia al interior de su comunidad

El texto de Ediciones UC, que da cuenta de los esfuerzos realizados por la Universidad para abordar la crisis de salud mental desencadenada tras la llegada del Covid-19, no solo invita a reflexionar desde las distintas disciplinas respecto a lo que ocurrió en torno a esta crisis. Es un libro que a su vez recoge aquellos malestares que la pandemia vino a cristalizar con nitidez y de los cuales aún hay que hacerse cargo. “Es un aporte a la memoria y un legado futuro, ya que permite conocer el pasado para enfrentar los nuevos desafíos que se nos presentan”, afirmó el rector Ignacio Sánchez respecto a la publicación editada por las profesoras Dariela Sharim, Claudia Araya y Cinthia Fajardo.

La llegada de la pandemia marcó un antes y un después en el mundo. El aislamiento y la falta de certezas frente a un virus desconocido se tradujo en una crisis en salud mental que también impactó profundamente a nuestra universidad. Un escenario adverso en el que surgió Reencuentro UC, proyecto que buscó fortalecer los lazos al interior de la comunidad, abriendo un espacio para escuchar y compartir experiencias, de manera de prevenir y promover la salud mental y bienestar emocional. 

Un trabajo liderado por las profesoras de la Escuela de Psicología UC, Dariela Sharim y Claudia Araya, que hoy recoge el texto “Salud Mental y Universidad: para leer en caso de emergencia”. Publicación presentada este martes 17 de diciembre en el Salón de Honor de la Casa Central.

La publicación de Ediciones UC, de la que ambas son editoras junto a Cinthia Fajardo, es un registro de las diferentes etapas en las que se fue desarrollando el proyecto y las diferentes dimensiones del impacto que tuvo la pandemia al interior de la Universidad. Un ejercicio de reflexión en el que distintos académicos, académicas, profesionales y miembros de la Comunidad UC realizan interesantes aportes y análisis. “Es un trabajo muy delicado y prolijo que nos muestra cuán relevante resulta la cooperación en tiempos de dificultad y también de dolor. En él se destaca la importancia que tiene cuidar nuestra convivencia y salud mental, no sólo en términos individuales, también en términos comunitarios”, afirmó el rector Ignacio Sánchez.

En su intervención, la máxima autoridad de la UC recalcó que la colaboración, el trabajo en equipo, la empatía y la preocupación por la comunidad universitaria tienen que estar siempre en el centro de la Universidad. “Esta pandemia instaló a la salud mental en un lugar protagónico y central en el quehacer de la Universidad y también del país».

También señaló que el libro representa además un necesario acto de memoria, pues es un registro de cómo se hizo frente a un escenario muy único y particular. «Si bien, el año pasado publicamos un libro sobre la actividad de la Universidad en la pandemia, éste abordó la actividad orientada hacia el país, el sistema de vacunación, los ensayos clínicos, lo que hicimos a través del ISP, lo que se hizo a través de salud con los enfermos críticos, etc. Sin embargo, en esta oportunidad lo que se busca es saber cómo se abordó la crisis al interior y cuáles son las claves futuras (…) Creo que este libro es un gran aporte a la memoria y un legado futuro, ya que permite conocer el pasado para enfrentar los nuevos desafíos que se nos presenten. Es posible que ésta no sea la única situación de excepción que vivamos, y cuando se lea, en 20, 30 o 50 años más, va a ser muy importante para dar ciertas claves de manejo ante situaciones tan difíciles como las que vivimos. Así que felicitaciones”.

La importancia de reflexionar

“Poder pensar sobre las experiencias de gran impacto emocional es un indispensable para que la vida avance sin que estas emociones nos restrinjan una y otra vez, dejándonos cautivos, sin siquiera saber por qué”, dijo la profesora Dariela Sharim al reflexionar sobre el libro del que fue una de sus editoras.

Es que si bien no se trata de una tarea fácil, la pandemia hizo aún más latente la fragilidad de la vida. “Y la vulnerabilidad, para no convertirse sólo en un temor, requiere de procesos reflexivos que le den un carácter de motor vital. Una de las funciones de las universidades es aportar a los procesos de elaboración que una sociedad haga sobre lo difícil. Ése es el sentido de esta publicación, colaborar a entender lo que nos ha pasado, sus efectos y proyecciones”, afirmó.

La publicación, que es el resultado de la reflexión conjunta de un grupo de profesores y profesoras de distintas facultades que aceptaron la invitación a discutir sobre la experiencia y datos producidos por lo que había sido el proyecto de intervención e investigación Reencuentro, no solo es una constatación del impacto que estaba teniendo la pandemia y las medidas de confinamiento en distintos integrantes de la comunidad, también muestra los malestares y dolores previos a la crisis. Una realidad que se hizo aún más visible en este contexto. “Habíamos sido convocadas para aliviar el malestar  producto de la pandemia, pero quienes entrevistábamos nos transmitían una problemática aún más compleja respecto a la convivencia y ritmos de trabajo. El dilema es qué hacer con lo escuchado. Sabemos que no es materia de fácil solución y que requiere de amplia participación en su abordaje (…) Si bien es posible postergar este dilema, podemos preguntarnos si aprenderemos de lo vivido o esperaremos una próxima urgencia para mirar el problema nuevamente, como si fuese la primera vez”.

Una reflexión que también compartió su colega, la profesora Claudia Araya, coeditoras del texto. “Con Dariela y Cinthia nos encontramos con algo que claramente sobrepasó las posibilidades del proyecto. Las personas hablaban de su experiencia durante la pandemia, de su vida laboral, pero seguían viaje hacia otros territorios. Nos contaban de vidas tensionadas entre los deseos de estar más tiempo en familia y el agobio ante la magnitud de los pendientes; entre la felicidad por el trabajo bien hecho y el refugio en la tarea sin fin”.

Por ello, la académica confiesa que no cree que muchas personas se atrevan a leerlo. “Menos mal que quedó, en palabras del rector, precioso. Quizás eso haga que algún incauto caiga… pero la humanidad no quiere oír, y con justa razón, sobre lo que no tiene solución. Y la salud mental es eso, un ideal teórico que choca con el hecho de que estar vivo va de la mano de una cuota de malestar. Lo único que podemos decidir es la magnitud de esa cuota”.

Por su parte, la Ombuds UC, Pilar Cox, quien fue la invitada a comentar el texto, dijo que la bajada “Para leer en caso de emergencia”, nos habla de la necesidad de dar respuestas y abordar situaciones de crisis. “Y parece que esas respuestas requieren que nos quedemos un rato en las preguntas. Que alojemos el malestar, entre comillas. No pensar en la emergencia no solo como una situación puntual, sino como una realidad nueva y nada de cierta”.

¿Pasar página o recordar? ¿Dar por cerrada la pandemia o quedarnos sin reflexionar sobre lo que podemos ver y hacer de un modo diferente a partir de esta experiencia? son preguntas necesarias que surgen tras la lectura del libro que cuenta con ilustraciones y fotos de las distintas intervenciones desarrolladas en el marco del proyecto Reencuentro. “A lo largo del libro surge con mucha claridad la experiencia de cansancio, la necesidad de detenerse, de no hacer, de poder pensar antes de actuar, de conversar. La percepción y la vivencia de que el ritmo no permite parar y nos daña la salud mental”, señaló la académica de la Facultad de Educación en un detallado recorrido por cada uno de los capítulos del texto. Por ello agradeció la invitación a mirarnos y reflexionar. “Es un libro para seguir, seguirnos escuchando y descubriendo qué hay detrás. Sin duda, para leer mucho más que en caso de emergencia”, finalizó.

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Texto: Andrea Fuentes, Comunicaciones Psicología UC
Fotos: Karina Fuenzalida y Andrea Fuentes
Fecha: 17-12-2024