La iniciativa, liderada por los investigadores Paula Luengo, Christian Berger y Gloria Jiménez, desarrolló componentes del programa vinculados a prosocialidad, participación ciudadana y cohesión social junto a comunidades educativas de los seis liceos de la comuna capitalina.
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Los académicos de la Escuela de Psicología UC Paula Luengo, Christian Berger y Gloria Jiménez lideraron durante 2024 la segunda etapa de la implementación del programa ProCiviCo en los liceos de la comuna de Providencia, en un trabajo conjunto con la Corporación de Desarrollo Social del municipio.
“El principal objetivo del trabajo en Providencia es fortalecer la cohesión social en las instituciones escolares, fortalecer el sentido de pertenencia, de identidad colectiva, tanto a nivel de liceos como a nivel de comuna, de la educación de la comuna. La idea es trabajar con todos los actores y poder construir con ellos participativamente este sentido de pertenencia, quiénes son, que los hace únicos, como pueden generar trayectorias de desarrollo”, explica Christian Berger, investigador del proyecto ProCiviCo.

La propuesta parte de una base sólida de evidencia empírica y teórica, destacando el impacto positivo de los comportamientos prosociales en el ámbito educativo, los cuales no sólo contribuyen a mejorar las relaciones interpersonales, sino que también promueven el aprendizaje, la pertenencia comunitaria y la participación cívica.
El proyecto se implementó en los liceos Tajamar, José Victorino Lastarria, 7 Luisa Saavedra, Tajamar, Arturo Alessandri Palma y Carmela Carvajal, donde los investigadores e implementadores trabajaron con equipos de convivencia escolar y estudiantes de estas instituciones educativas.
“Nuestro programa ha buscado en su segundo año de ejecución, dos focos: por un lado fortalecer el trabajo desde la transversalización de la prosocialidad en el curriculum escolar en todos los liceos municipales de la comuna, que son el desarrollo de comportamientos prosociales, la participación ciudadana y la cohesión en el contexto educativo, e incorporarlo también en el quehacer de las distintas materias; y por el otro desarrollar de mayor participación ciudadana y protagonismo desde los estudiantes, y por lo tanto se ha trabajado para fortalecer el desarrollo de micro-proyectos de participación liderados por los mismos estudiantes. Han surgido un sinnúmero de proyectos desde las distintas aulas de clase que han visto fortalecer el rol de los estudiantes como protagonistas de estos cambios que necesitamos evidenciar desde el contexto escolar”, asegura la investigadora principal Paula Luengo, al referirse a los ejes de trabajo que se han desarrollado junto a los participantes de la implementación.
De tal manera, el trabajo del proyecto ProCiviCo buscó desarrollar comunidades escolares participativas, prosociales e interconectadas, fomentando habilidades socioemocionales y ciudadanas en los distintos actores escolares y procesos educativos, como vías de desarrollo de una buena convivencia y de mitigación de las diversas manifestaciones de malestar y violencia en niñas, niños y adolescentes.
La implementación se realizó a través de sesiones de trabajo teórico, formaciones a equipos de gestión y estudiantes, y a través del desarrollo de micro-proyectos donde las niñas, niños y adolescentes fueron protagonistas en la concepción, desarrollo y ejecución.

Sobre la incidencia en los centros educativos de la comuna de Providencia, el profesor Berger, Subdirector de Investigación y Postgrado de la EPUC, explica que “es una comuna con mucha visibilidad, lo cual por momentos hace que lo que suceda en la allí sea muy relevante y también como ejemplo movilizador de procesos en otras partes. En ese sentido, el trabajo que hacemos con los liceos de Providencia es clave porque permite movilizar temáticas, generar maneras de abordar los problemas de la escuela y los desafíos que tienen los estudiantes”, a lo que la profesora Luengo, también Directora del Doctorado en Psicología UC, agrega que “los estudiantes muchas veces están estigmatizados desde una participación disruptiva o desde una concepción muy focalizada en evidenciar la violencia escolar. Entonces es interesante como a través de micro-proyectos de participación ciudadana, se va reconstruyendo una identidad en la que los estudiantes pueden reconfigurarse y como hacedores de cambios positivos para su entorno y para sí mismos”.
De tal manera, se trabajó en dos perspectivas: con el cuerpo docente y directivo en torno a los aspectos del modelo escuela total, del enfoque de la prosocialidad, y de os principios rectores de la Política Nacional de Convivencia Educativa; y con los estudiantes movilizando formas de participación, diálogo y habilidades socioemocionales para generar acciones y su eficacia colectiva.
El foco en los estudiantes también propició el desarrollo del curso Agentes Prosociales con el objetivo de fomentar una buena convivencia, con aumentar la cohesión social y la participación. La investigadora responsable Gloria Jiménez, establece que “surge en respuesta a las inquietudes y motivaciones de muchos estudiantes de poder tener un rol más activo en sus comunidades educativas. Para ciertos estudiantes con más iniciativa, con más ganas de tener run rol de liderazgo, quizás se podría quedar corto, entonces esta iniciativa surge para satisfacer esa inquietud y contribuir desde la ciencia a la formación y al desarrollo en estos estudiantes que claramente tienen ciertas características y cualidades que les hacen ser buenos líderes y tener esta búsqueda activa por tener un rol más claro de liderazgo en la sociedad”.
Una parte de la implementación que permitió trabajar no solo en aspectos generales del curriculum ProCiviCo enfocado en la prosocialidad, la cohesión social y la participación ciudadana, sino también en torno a aquellos temas y enfoques que fueran solicitados o necesitados por parte de las instituciones educativas.
“La participación y la respuesta de los estudiantes ha sido muy positiva. Hemos trabajado durante varias semanas dictando talleres con distintos enfoques y temáticas, cuyo objetivo principal era que las estudiantes y los estudiantes aprendieran a reconocer lo qué es una comunidad, identificar sus características, conocer los sesgos que tenemos hacia nuestra comunidad y en relación con otras, a percibir sus necesidades, saber cómo levantarlos y confrontarlos de una forma más empírica basada en la evidencia. Hemos trabajado en el levantamiento de necesidades, en la construcción de herramientas que nos ayuden a comprenderlas, y una vez obtenidos esos datos entender qué hacer con ellos, cómo los enfocamos para contribuir a una mejora”, nos cuenta la profesora Jiménez.
La implementación del proyecto ProCiviCo ha permitido no solo el trabajo individualizado con cada institución educativa y sus necesidades, sino también conectar a todos los liceos de la comuna de Providencia a través de dos sesiones de red comunal, donde se compartieron experiencias, ideas de micro-proyectos y aspectos temáticos de trabajo que son comunes y distintivos a todos.
“ProCiviCo lo que genera es la construcción de un sentido de pertenencia, de cohesión y de un reconocimiento mutuo entre los actores que permite resolver secundariamente las problemáticas que presentan en los liceos, construyendo comunidades escolares que, dada su cohesión, dado su sentido de pertenencia y el respeto mutuo entre los actores puedan avanzar y superar los conflictos que se les presentan”, concluye el profesor Berger.
Texto: Procivico