Académica Valeska Grau participa en comisión destinada a elaborar propuestas de convivencia y salud mental para universidades del CRUCH

La profesora es parte de un grupo de especialistas que busca realizar un diagnóstico del contexto universitario actual y proponer estrategias para abordar eficazmente las diversas problemáticas, proponiendo líneas de acción que favorezcan el cuidado de los y las estudiantes.

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Para nadie es un misterio que la pandemia del COVID-19 impactó severamente en la salud mental de las personas. Los estudiantes que vivieron este momento crítico durante sus procesos formativos no han estado ajenos a las consecuencias del prolongado aislamiento social y los cambios de hábito que experimentó la sociedad.

Ansiedad, depresión y pérdida de motivación, entre otros, son sólo algunos de los padecimientos de miles de estudiantes de educación superior que han buscado apoyo en sus universidades, obligando a estas instituciones a reforzar sus labores de acompañamiento.

En este contexto, la Comisión de Convivencia Universitaria y Salud Mental del Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH), se encuentra desarrollando un informe con propuestas de convivencia y salud mental, las que se implementarán en las 30 casas de estudio agrupadas en el organismo.

Dicha comisión cuenta con la participación de diversos especialistas, entre los que se encuentra la académica de la EPUC, Valeska Grau, quien está cargo de la comisión editorial del informe, rol que la faculta para recoger las contribuciones de los distintos miembros y equipos dentro de la instancia, presentar las versiones preliminares al CRUCH e integrar los comentarios y retroalimentación de los rectores, entre otras funciones.

En el marco del trabajo -que se ha extendido por alrededor de dos años y cuya finalización está prevista para marzo de 2025- la Comisión de Convivencia Universitaria y Salud Mental del CRUCH ha llevado a cabo una serie de reuniones para avanzar en los ejes conceptuales del informe, analizar la situación de las universidades que integran la agrupación y sostener conversaciones con las directoras y directores de Asuntos Estudiantiles de las mismas, acción clave para el proceso.

“Las conversaciones con las DAES de las distintas universidades del CRUCH fueron muy fructíferas para tener una panorámica de cómo enfrentaban los problemas de salud mental y convivencia. Ahí vimos una enorme variedad de políticas y acciones, sin embargo, habían algunas comonalidades. Por ejemplo, que las políticas universitarias en estos temas no se han ido articulando entre sí y han ido surgiendo a partir de demandas estudiantiles o de política pública, como las unidades de violencia de género, que en su mayoría se instalaron después del mayo feminista y el surgimiento de políticas asociadas a ello”, comenta.

“Otro aspecto en común era la preocupación por la convivencia, especialmente después de la pandemia. Había una percepción de que se había deteriorado durante el tiempo de confinamiento y había surgido mucha hostilidad en interacciones personales y en redes sociales”, agrega la académica.

Pero el diálogo con las DAES es sólo una parte del trabajo realizado, el que ha estado cargado de desafíos y complejidades dada la diversa realidad de las universidades analizadas, motivando la búsqueda de elementos comunes. “Por esto, se han generado varias instancias de levantamiento de información, diálogo y discusión de los elementos principales que serían contenidos en el informe”, detalla la investigadora.

“Otro aspecto que ha sido un desafío es la distinción en las propuestas que pueden ser asumidas por las universidades y cuáles necesitan de instrumentos de política pública que son necesarios como marco para que éstas puedan implementar medidas relacionadas con salud mental y convivencia”, añade.

Según cuenta, una importante dificultad que han experimentado tiene relación con la  escasez de investigación a nivel nacional e internacional en torno a los programas de salud mental y promoción de la buena convivencia, pues “la mayoría de estos no cuentan con indicadores de eficacia”. “Junto con esto, si bien contamos con bastantes datos en relación a los problemas de salud mental de la población universitaria, los datos sobre problemas de convivencia son casi inexistentes”, asegura.

Ante este escenario, el CRUCH se encuentra realizando una consulta ciudadana sobre problemas y recomendaciones para la convivencia universitaria y la salud mental en la educación superior, iniciativa que pretende recolectar opiniones sobre las dificultades que experimentan estudiantes, docentes y toda la comunidad universitaria. Estos resultados serán incorporados en el proceso de edición del informe.

Quienes estén interesados participar de esta consulta -que toma alrededor de 5 minutos y es completamente anónimo- pueden hacerlo aquí. Las respuestas serán claves para el desarrollo de soluciones que impacten positivamente en el bienestar de toda la comunidad universitaria y la sociedad en general.

Texto: Nicolás Pérez Lozano, Comunicaciones Psicología UC

Foto: CRUCH

Fecha: 13/01/2024